Dos viejos espacios que generaban preocupación y peligro para los vecinos dejaron de ser un problema.
En el barrio Juan José Valle, demolimos la torre de agua en desuso que se había transformado en un aguantadero.
En el Barrio Norte, avanzamos con la demolición de un monolito que también estaba siendo utilizado como refugio y foco de inseguridad.
Con autorización correspondiente, acompañamiento policial y el trabajo del Municipio, recuperamos dos lugares que hoy ya no representan un riesgo para la comunidad.